Bajo presión por el inicio de la cosecha, la soja argentina se mantuvo estable, dentro de un nivel de precios deprimido en el mercado físico. La oferta abierta de los compradores quedó en 440.000 pesos por tonelada (la equivalencia pasó de 320,35 a 317,70 dólares) para el Gran Rosario, donde el valor orientativo de la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario asimiló el golpe de la caída registrada el viernes anterior y retrocedió de 484.000 a 440.000 pesos. Continuó sin haber ofertas abiertas por soja para descargas en Bahía Blanca y en Necochea.