El mejoramiento genético, la fertilización de suelos y el manejo de la poda, son medidas que se pretenden implementar para el cuido y producción del cacao, mejoras que protegerán y adaptarán al cultivo ante el inminente cambio climático.

El propósito de unir esfuerzo para fortalecer la producción de cacao en el país,  también considera cumplir la meta de incrementar de las ocho a diez toneladas de cacao, actualmente, a 20 toneladas por hectárea.

Por tal razón, en el país se está trabajando en alianza con ECOM Industrial, quien a su vez crea las condiciones para trabajar en conjunto con la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN); el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Ministerio  del Ambiente  y los Recursos Naturales (Marena), el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), el Instituto Nacional Forestal (Inafor), el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) y organismos internacionales relacionados a dicho rubro.

María José Canales, gerente de Capital Humano y Relaciones Públicas de ECOM, Nicaragua, expresó que han adquirido una alianza para fortalecer el cacao. “Nuestro compromiso es facilitar las asociaciones entre el sector privado y el sector público, para aumentar sobre todo, por la inversión y desarrollo que hemos adquirido en investigaciones sobre biotecnología y el desarrollo de plataforma virtuales, que vienen a fortalecer el seguimiento de las diferentes variedades de cultivo de cacao en Nicaragua”, expuso.  “Nuestra posición como una multinacional líder a nivel mundial en la producción de cacao, está orientada a apoyar las iniciativas que robustezcan el desarrollo de este sector en el país”, manifestó María Canales.

Certificados 

Por su parte Norvin Sepúlveda del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), explicó que “en Nicaragua y en muchos países se trabaja con materiales que no se sabe su procedencia genética, ni su caracterización, por eso nosotros estamos promoviendo jardines clonales  que son altamente productivos y que cuenten con una certificación”.

Alianzas como estas permiten estar preparados antes el cambio climático  que afectará al sector cacao en América Latina. En otras partes del mundo, el sector público y privado se está preparando para que productos como el cacao no se vean muy afectados.

Sepúlveda consideró que el cacao debe plantearse como una posibilidad que sea un mecanismo de adaptación y mitigación ante el cambio climático por ser una especie arbórea que genera la captura de carbono y ayuda a la permeabilidad del suelo, evitando la erosión.

Los municipios en donde más se cultiva el cacao son Waslala, Nueva Guinea, Río San Juan, Matiguás y el Triángulo Minero.

Fuente: El Nuevo Diario