Diversificar sus plantaciones de café sin provocar que estas dejen de ser su principal fuente de ingreso e introducir Prácticas Agrícolas más tecnificadas, le ha permitido a muchos pequeños productores mejorar sus sistemas de producción, la calidad del café que producen y a la vez elevar sus ingresos y asegurar la alimentación de sus familias.

Desde hace treinta años Sócrates González Lanzas es propietario de 32 manzanas de tierra en la comunidad La Suana, en San Ramón, Matagalpa. La mitad de la finca está sembrada de café y él es uno de los productores que ha promovido estos cambios.

Desde hace dos años comenzó a sustituir los árboles de café caturra por catimor y marsellesa que son más resistentes a la roya y al cambio climático. También ha sembrado jaba que por su excelente taza es solicitado en mercados especializados. Además, instaló un micro túnel en el que a lo largo del año produce unas seis variedades de vegetales.

“Antes tenía que ir al mercado de Matagalpa a comprar las verduras y legumbres. Gastaba unos 1,600 córdobas al mes más el pasaje… Ahora con la producción de vegetales y legumbres tenemos suficiente para las necesidades de la casa, y vendemos en el Centro Turístico Rural Comunitario, a la iglesia evangélica y a los vecinos”, dice González.

Reducen consumo de agua

González también transformó el beneficio húmedo donde despulpa el café que produce. Este ahora cuenta con filtros que reducen hasta en cincuenta por ciento el consumo de agua y hasta en ochenta por ciento la contaminación provocada por las aguas mieles que resultan del proceso. Dichas aguas después de tratadas se usan como abono orgánico.

“El proyecto nos dio el financiamiento para el beneficiado y la cooperativa Cafenica la capacitación para el funcionamiento para sacar el máximo provecho”, detalla González.

Como González, unos cinco mil pequeños productores de café y cacao de, Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Matagalpa, Jinotega y Río San Juan, han promovido cambios similares con el apoyo del Proyecto de Acceso a Mercados Sostenibles y Seguridad Alimentaria para los productores de café y cacao de Nicaragua (Promessa-Cafca). Esto les ha permitido elevar sus ingresos hasta en 74 por ciento y mejorar la seguridad alimentaria y condiciones de vida de sus familias.

Según el coordinador del proyecto Douglas Benavides, a través de la capacitación y entrenamiento técnico y metodológico, en los dos años de ejecución que lleva el proyecto los beneficiados han elevado sus ventas en 23 por ciento; la productividad del café en 35 por ciento y la del cacao en 207 por ciento.

Fuente: La Prensa