Los futuros de azúcar del ICE se debilitaron la semana anterior debido a que varios operadores destacaron las proyecciones de un gran superávit mundial de azúcar y señales técnicas que recomendaron vender luego de que los precios perforaron su promedio de movimiento de 50 días y se acercaron a niveles de sobreventa.

La debilidad del real contra el dólar también presionó. El azúcar bajó esta semana y rompió su canal de consolidación de corto plazo y el mercado fue a probar los mínimos que tuvimos a principios de noviembre y hasta el momento no los ha roto, lo que es una buena señal. Aun así, los fundamentales de largo plazo continúan siendo bajistas. El azúcar sin refinar para marzo 2018 bajó 0.26 centavos, o un 1.8%, a 14.05 centavos por libra, tras tocar un mínimo desde el 24 de octubre a 13.97 centavos. En la semana retrocedió un 6.2%, su mayor descenso semanal en cuatro meses. El azúcar blanca para marzo 2018 bajó $4.40 dólares, o un 1.2%, a $366.80 dólares por tonelada. El real brasileño ha perdido 2% de su valor después de que el Banco Central bajara su tasa de interés en 0.50% y esto hace más atractivas las ventas para exportación y también puede provocar que más molinos hagan azúcar en lugar de etanol.

Un consultor de ADM estima que la producción 2018/19 será de 32.7 millones de toneladas, una baja con respecto al estimado de octubre de 35.5 millones de toneladas. JSG Commodities estima que, a pesar de esto, la producción será mayor que el consumo y habrá un superávit de 6 millones de toneladas debido a mayor producción en Asia y Europa. Necesitamos que los precios del petróleo suban, para que los molineros le den prioridad a la producción de etanol a base de la caña y la producción de azúcar sea menor en Brasil. De lo contrario, los precios pudieran seguir cayendo. También hay que seguir de cerca el comportamiento del real brasileño.